¿Se Avecina una catástrofe económica mundial? (3/5)

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Para comprender las grandes crisis de este siglo

 

Todas las explicaciones de la gran crisis de los años 30 tienen algo de verdad, puesto que los ciclos económicos nunca son el fruto de una sola causa, sino producto de múltiples acontecimientos que interactúan como un engranaje para producir una crisis. Una primera explicación (la de W. Rostow, entre otros) ve como causa de la gran depresión, el agotamiento de las oportunidades de inversión en los Estados Unidos. Esta explicación se basa en la idea de que el mercado de viviendas o de bienes de consumo duradero estaba saturado, lo que obligó a que los capitales se orientaran hacia la especulación bursátil.

 

Causas de la gran depresión de 1929

 

Otros autores explican la gran depresión por razones monetarias. Creen que el amplio flujo internacional de capitales, fomentó una enorme inflación crediticia, tanto en Estados Unidos como en otras partes, la cual financió los niveles de vida cada vez más altos, generó una producción de bienes excesiva y motivó una sobrevaloración de los activos de las empresas. Lo anterior fue acompañado por una severa especulación y un rápido incremento de las deudas, todo lo cual dio lugar a un profundo desequilibrio a escala mundial. También está la tesis keynesiana del sub-consumo o de deficiencias en la demanda que evitaban que la economía llegara al pleno empleo. Y ciertamente, en Estados Unidos, entre 1928 y 1929 la tasa de crecimiento del consumo disminuyó sensiblemente lo cual afectó adversamente las expectativas de inversión.

 

Ahora bien ¿cuáles fueron los detonantes de la crisis? Muchos autores sostienen que la gran depresión de los años 30 se debió a los desequilibrios de la economía mundial de la década anterior, provocados por los desajustes creados por la Primera Guerra Mundial y por los débiles intentos por resolverlos. Pero, la Primera Guerra Mundial y sus secuelas no fueron el principal causante de la crisis que comenzó en 1929.

 

La causa principal de la crisis hay que buscarla en los problemas que determinaron en gran medida el momento, la severidad y el alcance de la depresión, dado el poder de este país sobre el sistema económico mundial.

 

Los mecanismos de la crisis

 

Los mecanismos que provocaron la gran depresión operaron más o menos de esta manera: En el verano de 1929 se acabó el “Boom” económico en los Estados Unidos. Con el fin del Boom, vino el agotamiento de las oportunidades para invertir, una severa reducción de los gastos de los consumidores y un deterioro de la confianza en el mundo financiero, todo lo cual determinó un cambio de marcha en el rumbo del ciclo económico el cual pasó de ascendente a descendente. Este descenso de la economía norteamericana determinó que los Estados Unidos redujeran sus préstamos al extranjero, así como la demanda de productos, especialmente europeos. Lo anterior tuvo un impacto severo en el resto del mundo, dado la preponderante influencia norteamericana sobre la economía mundial.

 

Todo lo anterior se vio agravado por la transformación de las relaciones de Poder Económico producida por la guerra y por la falta de liderazgo económico fuerte e inteligente que hubiera ayudado a estabilizar el sistema. Según el historiador de la economía, Charles P. Kindleberger (una autoridad mundialmente reconocida en el análisis de la depresión de los años 30), la gran crisis de esos años se debió principalmente a que el sistema internacional se hizo inestable por la incapacidad británica y por la falta de voluntad norteamericana para asumir la responsabilidad de fungir como líderes estabilizadores del sistema que promovieran medidas anti-cíclicas. Finalmente, en la crisis de 1929 se experimentó un exceso de confianza por parte de los norteamericanos en el crecimiento económico de su país. Sólo después de la caída de la bolsa de valores, se dieron cuenta los estadounidenses de que los buenos tiempos habían terminado, aunque para entonces ya era demasiado tarde.

 

Las causas de la crisis de 1973

 

La de 1973 fue una crisis financiera a la que se superpuso una crisis petrolera, la que a su vez generó profundo endeudamiento externo, estancamiento industrial, caída del comercio internacional y desempleo a nivel mundial. Pero, para comprender con mayor detalle esta crisis, vamos a estudiar las tres fases que la componían: La fase energética, la industrial y la financiera. Los precios del petróleo habían subido estrepitosamente desde 1973, hasta llegar a los 34 dólares el barril en 1981, con el aumento de los precios del petróleo, los países de la OPEP sacaron de la economía mundial aproximadamente 68 mil millones de dólares, cantidad superior a la que podían gastar los países petroleros en importaciones.

 

Ese impacto petrolero llevó a la economía mundial a la segunda fase de la crisis, es decir, a la crisis industrial, puesto que el alza de los precios del petróleo obligaba a un aumento de precios en todas las industrias y en los servicios que utilizaban este producto energético, todo lo cual generó una inflación mundial que a su vez generó una caída en la demanda de muchos productos industriales, especialmente en áreas como la construcción naval, la siderugía, el automóvil, los electrodomésticos, el sector textil, etc.

 

Así, la crisis petrolera y la industrial llevaron a la crisis financiera, puesto que la mayoría de los países en vez de reajustar sus economías a la nueva realidad económica mundial, comenzaron a tomar prestado para pagar sus infladas facturas petroleras, reestructurar sus aparatos productivos, cubrir sus déficit externos y financiar el crecimiento económico.

 

Por lo que, países como Estados Unidos, que eran acreedores netos, se convirtieron con la crisis en deudores netos. Pero los países pobres fueron los más afectados por el endeudamiento. La deuda externa que no llegaba a 100 mil millones de dólares en 1973, sobrepasó los 600 mil millones en 1982, lo cual originó una incapacidad de pago de la mayoría de las naciones del Tercer Mundo.

 

Diferencias entre las crisis de 1929 y 1973

 

La primera diferencia entre la crisis del 1929 y la de 1973 es que mientras, en la primera, coincidieron el estancamiento económico con la deflación (caída estrepitosa de los precios); en la segunda, el estancamiento coincidió con la inflación (aumento sostenido de precios), dando lugar al fenómeno llamado “estanflación”. La segunda diferencia en las dos etapas históricas fue que, mientras en los años 30 no existían organismos financieros internacionales importantes, lo cual hizo que ante la crisis los países recurrieran al proteccionismo para defender sus economías; en los años 70 existían el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, y el Acuerdo General de Aranceles y Comercio. Estos organismos lograron mantener un relativo nivel de libertad en el comercio internacional en los años 70 y 80 sin que se produjeran las oleadas de proteccionismo que caracterizaron los años 30.

 

Otra diferencia entre las dos crisis fue que mientras en 1929 no existían herramientas claras para enfrentar la crisis, en la década de los 70 existían importantes amortiguadores que servían de instrumentos anticíclicos. Esos amortiguadores son: Los keynesianos, que pretenden estimular la demanda ya sea por la vía fiscal, monetaria o de ambas; los amortiguadores neoliberales, que se basan en medidas de restricción monetaria y fiscal; y los amortiguadores encubiertos como el trabajo por cuenta propia y la economía sumergida, entre otros. Se puede decir que por esos amortiguadores, la crisis de los años 70 fue mucho menos profunda que la de 1929. Una diferencia importante entre la gran depresión y la crisis que se inició en 1973 fue el detonante de la crisis, pues mientras en 1929 el detonante fue el crac bursátil de Wall Street, en 1973 fue el llamado “choque petrolero” provocado por los aumentos de precios del petróleo.

 

Otras diferencias fueron que, mientras que en 1929 no hubo coordinación de las políticas macroeconómicas de las potencias industrializadas, en la década de los 70 sí las hubo, a través de grupos como el G-7, y en menor grado la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico). Asimismo, mientras que en 1929 ni Inglaterra ni Estados Unidos quisieron jugar el papel de líderes estabilizadores del sistema, en 1973 Estados Unidos, Japón y Alemania lo jugaron.

 

Similitudes entre las dos grandes crisis

 

Así mismo hubo grandes diferencias entre las dos crisis, también hubo importantes similitudes. En primer lugar, en 1971 y 1972 la producción industrial estaba en auge; en 1927 y 1928, también; en 1929 hubo alzas en las cotizaciones bursátiles; en 1973 se produjo aumento en los precios del petróleo. Asimismo, en 1929 hubo un auge de préstamos temerarios a países con problemas, y en los años setenta, también. Asimismo, la gran depresión enterró el sistema monetario internacional de patrón oro y la crisis de los 70 puso fin al patrón oro-dólar. Finalmente, se puede decir que en sus efectos fueron muy parecidas, puesto que provocaron cierre de empresas, quiebras de bancos, desempleo y problemas sociales.

 

Continuará…

 

 

Gedeón Santos