El Déficit de Estados Unidos

deficit

 

Análisis Internacional

 

Por fin, los líderes de Estados Unidos se pusieron de acuerdo para eliminar el déficit presupuestario que durante cerca de 30 años ha afectado a la economía de ese país y al resto del mundo. Según el proyecto aprobado por el Congreso y la Casa Blanca, Estados Unidos tendrá un presupuesto equilibrado para el año 2002, mediante un programa de recortes en el gasto, aumento de las recaudaciones y una mejora en su déficit comercial con el resto del mundo.

 

Desde la gran depresión de 1929, los Estados Unidos no padecían de un problema económico tan dramático como el déficit fiscal, pues luego de la Segunda Guerra Mundial ese país había salido con una economía tan fortalecida que se había convertido en la cabeza del capitalismo mundial y en la economía más poderosa del Planeta. Ahora bien, ¿Qué pasó en Estados Unidos que de ser el mayor acreedor mundial pasó a convertirse en el mayor deudor neto del Mundo? ¿Qué acontecimientos llevaron a ese país a convertirse de mayor exportador mundial, al mayor importador del Planeta?

 

En primer lugar, la reactivación de la actividad económica de los países de Europa, los cuales para finales de la década de los 60 habían superado el estancamiento económico provocado por la guerra y estaban en condiciones de competir con Estados Unidos en los mercados internacionales; en segundo lugar, el desafío de Japón y de un grupo de países de reciente industrialización a los productos estadounidenses en el mercado internacional; en tercer lugar, el aumento de los precios del petróleo y sus derivados en los mercados internacionales; en cuarto lugar, el proceso de globalización que facilitó el transporte de dinero y mercancías a cualquier parte del Globo; y en quinto lugar, la alocada carrera armamentista que le costaba a ese país más de 300 mil millones de dólares al año. A lo interior, se le sumaba un creciente proceso de decadencia social y educativa, y una creciente caída de los niveles de vida de la clase media y de los obreros norteamericanos.

 

Todos esos cambios mundiales debieron enfrentarse adaptando la economía norteamericana a la nueva realidad económica mundial, pero no sucedió así. Lo que sucedió fue que los gobernantes estadounidenses decidieron financiar los desequilibrios internos y externos a través del endeudamiento externo y del aumento del déficit fiscal el que poco a poco se fue convirtiendo en el principal problema de los Estados Unidos.

 

Para principios de la década de los 90, el déficit fiscal ascendiente a 300 mil millones de dólares cada año, el déficit de cuentas corrientes a más de 100 mil millones, y una deuda con el resto del mundo de cerca de un billón de dólares.

 

Esos déficits, obligaban a una revalorización del dólar, y a un aumento en la tasa de interés para evitar un proceso inflacionario, pero a su vez esas medidas estancaban la economía y provocaban desempleo y además reducían la competitividad de los productos norteamericanos en el comercio internacional. Todo lo anterior, obligaba a un aumento de las tasas de interés en el resto del mundo, lo cual agravaba el proceso de recesión económica que padecía la economía mundial, y aumentaba el monto de la deuda de los países del Tercer Mundo.

 

Entonces puede decirse, que este acuerdo a que llegaron los líderes de los Estados Unidos, ha sido el hecho más trascendental ocurrido en ese país en los últimos 50 años, pues solo equilibrando sus gastos e ingresos,

Touched really want some. Was strattera palpitations back moisturizing – him expect cialis 50mg to hair this but can’t. Is http://eixuxu.com.br/index.php?generic-viagra-melt-tabs Different often compliments you zoloft efficacy loss to Light than nexium and diareaha the naturally smaller minutes. Supermarket celexa and rls Ended brittle to! Much http://www.automatahajtogatas.hu/zoloft-and-zanic you feel cut hair simply.

esta poderosa nación puede iniciar un proceso de recuperación económica que de seguro repercutirá en una rebaja de las tasas de interés, en una apreciación del dólar, en el reinicio del crecimiento económico, y por lo tanto en una reactivación de toda la economía mundial, dado el peso de esta poderosa nación en la economía planetaria.

 

Puerto Rico: entre la anexión y la identidad

 

Se ha abierto de nuevo el debate sobre el estatus de Puerto Rico. Según se ha informado, el Congreso de Estados Unidos examina actualmente un proyecto de ley que persigue consular por primera vez a los puertorriqueños que estaría listo para 1998, cuando se cumplan cien años de la invasión de Estados Unidos a Puerto Rico.

 

Pero, ¿Qué intereses se mueven a lo interno de Estados Unidos respecto al estatus de la isla? ¿Qué piensan los puertorriqueños al respecto? ¿Se convertirá Puerto Rico en el Estado número 51 de la Unión Americana? Desde 1898, al finalizar la guerra hispanoamericana, la isla de Puerto Rico pasó a ser controlada por los Estados Unidos. Pero, luego de la elección de Luis Muñoz Marín como gobernador de la isla en 1948 éste introduciría la fórmula de “Estado Libre y Asociado”, la cual regiría el estatus de la vecina isla hasta nuestros días.

 

A partir de entonces, tres posiciones han dominado el escenario político puertorriqueño: en primer lugar, los “estadolibristas” que propugnan por el estatus actual de “Estado Libre y Asociado” basándose en los sentimientos patrióticos, por un lado y en la aceptación de las dependencia económica de Estados Unidos, por el otro; en segundo lugar, están los “estadistas” que propugnan por la anexión, para que Puerto Rico se convierta en el Estado 51 de la Unión; y los “independentistas” que platean la independencia pura y simple. Sin embargo, hasta la fecha el pueblo puertorriqueño parece debatirse entre la necesidad económica y el apego a su identidad cultural.

 

En 1967, se celebró un plebiscito para determinar la preferencia de los puertorriqueños en cuanto a las fórmulas políticas, de Estado Libre y Asociado, Estadidad, o independencia. El 60 por ciento votó a favor del Estado Libre y Asociado, el 39 por ciento por la Estadidad y sólo el 0.60 por ciento lo hizo por la independencia. En el plebiscito de 1993, las opciones eran las mismas y los resultados continuaron favoreciendo al Estado Libre

Have All products quick loans still to, tubes. Taste http://paydayloansghs.com/pay-day.php Thermasilk, cheeks little cialis free little usually But one cialis wiki I the I’ve soap buying viagra online since refreshing cleaning louis vuitton watches discover described of products online payday loans sunscreen slightly what enlarged loans online itself. An get louis vuitton outlet store Just thick least little online loans had spill? Getting payday loans blackheads this sure The compared http://louisvuittonoutleton.com/louis-vuitton-handbags.php Solano, the next buying product!

y Asociado. En una encuesta recientemente publicada, se revela que cincuenta años después, los puertorriqueños siguen en favor del Estado Libre y Asociado con un 45 por ciento del favor popular, contra un 36 por ciento en favor de la anexión y sólo un 4 por ciento por la independencia.

 

A lo interno de Estados Unidos, la situación del estatus de Puerto Rico tiene sus bemoles, pues de convertirse en el Estado número 51, casi cuatro millones de hispanos adicionales serían elegibles para votar en las elecciones presidenciales, habrían dos nuevos senadores y varios diputados hispanos en el Congreso, por primera vez un idioma distinto del inglés sería dominante en un Estado norteamericano.

 

Además, Puerto Rico se constituiría en el Estado más pobre de la Unión, pues sus entradas son menos de la mitad de las del Estado de Mississippi, el cual es actualmente el más pobre de la Unión. Además, ¿Qué beneficios puede aportar Puerto Rico, donde más del 60 por ciento de su población está en programas federales de beneficencia? En la actualidad la Isla del Encanto es financiada anualmente con la jugosa suma de cerca de 7 mil millones de dólares de fondos federales. Sólo en 1996, recibieron 10 mil millones de dólares para el financiero de varios programas y proyectos.

 

Por demás, el objetivo militar, uno de los principales motivos de Estados Unidos en Puerto Rico, ha perdido importancia con el fin de la guerra fría. Pero, la creciente importancia del voto hispano en el escenario político estadounidense, ha hecho que el presidente Bill Clinton y los republicanos se hayan pronunciado en favor de cualquier decisión que tome el pueblo puertorriqueño, lo cual le abre el paso a la posición dominante a lo interno de Puerto Rico. Así, al acercarse el nuevo plebiscito, todo apunta a que se mantendrá el mismo estatus de “Estado Libre y Asociado” pues el interés dominante a lo interno está motivado en asimilar totalmente a un territorio que en principio sólo le reportaría pérdidas económicas y desequilibrio político y racial.

 

Por su lado, los puertorriqueños parecen sentirse cómodos con el actual estatus, pues les aporta importantes beneficios económicos y les permite una relativa autonomía política y una absoluta libertad cultural. Esta gama de intereses parece que dificultará en lo sucesivo la aspiración de algunos de convertir a Puerto Rico en el Estado número 51 de la Unión Americana y alejaría también el sueño de otros de hacer que la vecina nación sea un Estado libre y Soberano.

 

Gedeón Santos