¿Cómo se define y cómo se mide la pobreza?

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La definición moderna de pobreza

 

Todas las teorías que intentan explicar la pobreza tienen algo de verdad. Pero la tendencia en el pensamiento económico de hoy es plantear la pobreza como un problema económico de hoy, es plantear la pobreza como un problema de empelo,  se define como aquella condición caracterizada por un nivel de ingreso insuficiente debido a la incapacidad de una economía para producir empleos y salarios  reales adecuados que satisfagan las necesidades consideradas básicas.

 

Para los economistas, esa incapacidad para producir empleos viene dada porque los medios de producir, el capital, el mercado, así como el ahorro y la inversión son insuficientes, lo cual limita las posibilidades de un crecimiento económico elevado y sostenidoen el tiempo. Asimismo, se cree que son factores determinantes de la pobreza la baja productividad del aparato productivo debido a su escaso desarrollo tecnológico y la baja capacidad técnica gerencial de los empresarios y los trabajadores.

 

Pero para que un aumento en el empleo y en los salarios se traduzca en un aumento real del nivel de la vida y por lo tanto es una disminución de la pobreza, se cree que estos aumentos deben ser el resultado de una demanda real de la economía como resultado de un crecimiento económico sostenido.

 

Se da por sentado también, que para que los salarios de los trabajadores mantengan su valor de compra y se traduzcan en una real mejoría de vida, las  autoridades económicas deben garantizar estabilidad en los precios de la economía (estabilidad macroeconómica), es decir, estabilidad en el precio de los productos de consumo (control de la inflación), en el precio del dinero (tasa de interés) y en el precio de la moneda (tipo de cambio); para lo cual las autoridades deben mantener el gasto público y la emisión de dinero controlados.

 

Equidad, cultura y pobreza

 

Es decir, modernamente los economistas creen que un país es pobre cuando es incapaz de generar empleos suficientes y bien remunerados como consecuencia de la incapacidad para producir un crecimiento económico estable y sostenido. Aunque algunos argumentan que un crecimiento económico estable y sostenido no puede enfrentar la pobreza si no incluye una política clara de distribución del ingreso que compense a los que no están en condición de subsistir en la competencia y no obtiene ingresos del mercado.

 

Para algunos, a la anterior definición de pobreza hay que agregarle la carencia de satisfacciones socioculturales como participaron política, autoestima, derechos humanos, condiciones de trabajo, etc. Pero estas variables dependen más de los sistemas de valores de una sociedad o del observador mismo, que de los niveles de pobreza en sí. Estos valores son específicos de cada cultura y, por lo tanto, no pueden establecerse con carácter general.

 

¿Cómo se mide la pobreza?

 

Los métodos para medir la pobreza de mayor uso son: el Método de Línea de Pobreza, el Método de Necesidades Básicas Insatisfechas y el Método Ingresado de Medición de la Pobreza.

 

El Método de Línea de Pobreza parte de la insuficiencia que tiene un hogar para satisfacer sus necesidades básicas. Trata de determinar la pobreza trazando una “línea de pobreza” que se establece a partir del ingreso de los hogares en relación con el costo de la canasta mínima de bienes y servicios o de alimentos. Los niveles de ingreso se obtienen haciendo una Encuesta de Hogares por Muestreo que normalmente se realiza cada seis meses y el costo de la canasta de bienes y servicios o d  alimentos se calcula en base al Índice de Precios al Consumidor.

 

Así, se establece que un hogar cuyos ingresos no puedan pagar el costo de la canasta mínima, se encuentra en situación de “pobreza extrema”, mientras que un hogar que obtenga ingresos entre el costo de la canasta mínima y el doble de ésta, caerá en la categoría de “pobreza crítica”. La ventaja de esta metodología es que resulta fácil de calcular, aunque se le critica que no logra calcular otras necesidades como los servicios públicos.

 

Por su parte, la Metodología de Necesidades Básicas Insatisfechas trata de medir la pobreza en base a la carencia de infraestructura física y social básica. Para determinar las necesidades insatisfechas, utiliza indicadores como: hogares con niños de edad escolar que no asisten a la escuela, hogares en vivienda inadecuada, hogares en vivienda sin servicios básicos y las condiciones de empleo de los integrantes del hogar.

 

Finalmente, el Método Integrado de Medición de la Pobreza hace una función del Método de Línea de Pobreza y del Método de Necesidades Básicas Insatisfechas, tras considerar que ambas metodologías son complementarias. Así, mientras que el Método de Necesidades Básicas Insatisfechas identifica las necesidades como servicio de agua, nivel educativo, vivienda, entre otros; el Método de la línea de Pobreza verifica las necesidades a través de los bienes que se pueden adquirir con los ingresos. Esta metodología tiene la virtud de captar a la pobreza en forma mucho más amplia.

 

¿Cómo se mide el desarrollo?

 

En la actualidad el desarrollo se establece por umbrales económicos medios a través del Producto Interno Bruto (PIB) por habitante, método utilizado por el Banco Mundial, y por el Índice de Desarrollo Humano (IDH), utilizado por el Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD).

 

El PIB es la suma de todos los bienes y servicios producidos en el interior de un país, por nacionales y no nacionales, en un período de tiempo que por lo común es de un año. Por este método, el desarrollo se mide consiguiendo el ingreso promedio per cápita, el cual se consigue dividiendo el Producto Interno Bruto entre el número de habitantes de un país, así, a nivel individual, el Banco Mundial define como pobre a una persona con un poder de compra efectivo de 370 dólares al año, y por extremadamente pobre considera a la persona con un poder de compra de 275 dólares al año.

 

Asimismo, el Banco Mundial considera que un país es de “de renta baja” cuando tiene un ingreso por habitante de menos de 610 dólares al año; de renta media, cuando tiene ingresos hasta 7,619 dólares al año; y de renta alta, si recibe ingresos por encima de 7,620 dólares al año. La principal crítica al PIB es, que a la hora de establecer el ingreso por habitante, mete en un mismo saco a ricos y a pobres.

 

Por su parte, el Índice de Desarrollo Humano establece los niveles de desarrollo apartir de un espectro amplio de indicadores tales como esperanza de vida al nacer, tasa de alfabetización PIM por habitante. Este índice clasifica a los países en una escala de 0 al 1. Japón, por ejemplo, tiene un índice de 0,981; mientras que Guinea apenas llega a 0,052. A este indicador de desarrollo se le critica que no toma en consideración aspectos como la calidad del medio ambiente y el grado de respeto a los derechos humanos, entre otros aspectos. Pero cuando se le compara con otros indicadores, se encuentra que tiene muchas más virtudes que defectos, pues el Índice de Desarrollo Humano permite evaluar de forma sencilla el desempeño de un país, y sobre todo, permite avaluar  la capacidad de una nación para traducir el crecimiento económico en mejoras cualitativas en la vida de sus integrantes.

 

Las medidas de los ricos y de los pobres

 

A partir de los índices anteriores, se puede decir que un país es sobre cuando presenta las siguientes características:

  • Cobertura sanitaria y esperanza de vida escasa (47 años en Mozambique y 48 en Etiopía; pero, 74 años en los países desarrollados).
  • Bajas tasas de alfabetización (18 por ciento en Burkina- Faso y 21 por ciento en Sierra Leona; pero, 98 por ciento en los países desarrollados).
  • Consumo de calorías por día inferior a las 2,800 (1,667 calorías diarias en Etiopía, 1,029 en Babladesh; mientras que en los países ricos el consumo es de 3,500 calorías diarias, y en lípidos (grasas) y prótidos (proteínas) la diferencia es aún mayor).
  • Consumo energético inferior a 600 kg. de petróleo por habitante al año (13 kg. en Bután y 17 kg. en Tchad; pero en los países desarrollados el consumo es superior a 3,500 kg. por día).
  • Baja renta anual por habitante (80 dólares en Mozambique, 120 en Etiopía, 170 dólares anuales por habitante en Nepal; mientras que en los países del Norte oscila entre los 9,550 dólares en Irlanda y los 32,680 dólares en Suiza).
  • Elevado crecimiento demográfico (3.9 por ciento de crecimiento anual en Ruanda, 3,8 por ciento en Jordania; mientras que en los países ricos las tasas son inferiores al uno por ciento, a excepción de Australia).

 

Cifras globales de pobreza

 

Para 1985, el Banco Mundial estimaba que 1,116 millones de personas eran los que podemos llamar miserables comparados con los niveles vida de los países desarrollados; 2,000 millones eran pobres y solo algo más de la cuarta parte de la humanidad disfrutaba de una vida decente, de los cuales 750 millones viven en los países altamente desarrollados. Pero el fenómeno es todavía más dramático, pues según las estadísticas, el ingreso per cápita promedio de los países ricos era para esas entonces cincuenta veces mayor que el de los países pobres. Un niño que nazca en Haití o en Etiopía, por el mero hecho de haber nacido en esos países, tiene 25 años menos de esperanza de vida y una probabilidad de 1 á 8 de morir antes de cumplir los cincos años.

 

De acuerdo con el Informe de Desarrollo Humano del programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) 1999, por lo menos 1300 millones de personas viven con un ingreso diario inferior a un dólar, 840 millones de personas están destruidas, uno de cada siete niños en edad escolar no asiste a la escuela y casi 1300 millones de personas no tienen acceso a agua potable.

 

Sin embargo, a pesar de esa cruda realidad las riquezas se siguen concentrando, no sólo en pocos países, sino en un pequeño número de individuos. Según el citado informe del PNUD, para 1998, el activo de las tres personas más ricas del Planeta era superior al PNB combinado de todos los países menos adelantados y sus 600 millones de habitantes. Asimismo, el activo de las 200 personas más ricas era superior al ingreso combinado del 41 por ciento de la población mundial. A juicio del PNUD, una contribución anual de 1 por ciento de la riqueza de las 200 personas más ricas (aproximadamente 8 mil millones de dólares), podría dar acceso universal a la educación primaria de todo el mundo.

 

Pero, queremos aclarar que para el caso de la pobreza, no existe una medida perfecta, pues muchas veces los datos emanados resultan ser subjetivos y en ocasiones no son aceptados por la generalidad. Sin embargo, esas dificultades para medir la pobreza, no quiere decir que los resultados obtenidos por los métodos arriba descritos no sean de un incalculable valor; lo que sí se recomienda es, que para su uso, se tenga un grado de prudencia y disciplina.

 

El carácter relativo de la pobreza

 

Finalmente, la condición de pobreza siempre será relativa al punto que le sirva de comparación al periodo histórico. Así, podemos observar, que un pobre de hace 50 ó 100 años difiere ampliamente de un pobre de hoy en cuanto a su nivel de vida y a la satisfacción de sus necesidades básicas. Asimismo, no se puede comparar un pobre de los Estados Unidos con un pobre, por ejemplo, de la República Dominicana; pero tampoco es lo mismo un pobre de Haití que un pobre dominicano.

 

Las estadísticas mundiales demuestran, que a pesar de la desigualdad que aun impera en el mundo, los países pobres han experimentado importantes avances en las últimas décadas, lo cual ha hecho que nuestra pobreza difiera sustancialmente de las épocas anteriores.

 

Sobre ese particular, el PNUD plantea en el citado informe de 1999 que “el mundo actual ofrece más oportunidades a la gente que hace 20, 50 ó 100 años. La tasa de mortalidad infantil se ha reducido a menos de la mitad desde 1965, y un niño que nace actualmente puede esperar vivir un decenio más que un niño nacido en esa fecha. En los países en desarrollo la tasa combinada de matriculación primaria y secundaria se ha duplicado con creces, y la proporción de niños en escuela primaria ha aumentado de menos de la mitad a más de tres cuartos. La tasa de alfabetización de adultos también ha aumentado del 48 por ciento en 1970 al 72 por ciento en 1997. La mayoría de los Estados son ahora independientes, y más del 70 por ciento de la población mundial vive en regímenes democráticos bastantes pluralistas”.

 

Asimismo, el infirme plantea que “el mundo es más próspero, con un ingreso promedio per cápita que se ha triplicado con creces a medida que el PIB mundial ha aumentado nueve veces, de tres billones de dólares a 30 billones de dólares en los últimos 50 años. El porcentaje de personas que disfrutan del desarrollo humano medio aumentó del 55 por ciento en 1975 al 66 por ciento en 1997, y el porcentaje que vivía en desarrollo humano bajo se redujo del 20 por ciento al 10 por ciento”.

 

Todo lo anterior quiere decir que aunque nuestros países mantienen un alto nivel de pobreza, la de hoy, es una pobreza cuantitativa y cualitativamente diferente a la de hace 20, 50 ó 100 años, gracias en parte a los avances científicos, al crecimientos económicos, a la ampliación de los servicios públicos y la inversión en la áreas sociales de la economía, todo lo cual confirma el carácter relativo de la pobreza.

 

Gedeón Santos (Tomado de su libro:  “El PLD Frente a la Pobreza y la Globalización“)